Mi hijo va a nacer con una cardiopatía congénita

Cuando estás embarazada, casi de forma automática, te hacen pruebas de diagnóstico prenatal, ya que eso es lo que se espera. La mayoría de las madres no son conscientes de que no están obligadas a realizarse estas pruebas, ni siquiera aunque estén recomendadas o estén incluidas en la política del sistema nacional de salud.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las ecografías se consideran, a menudo, un acontecimiento lúdico, en el que se descubre el sexo y los padres pueden “ver” a su hijo. Se considera que el ecocardiograma prenatal aumenta los lazos de unión con el bebé. Estos aspectos son importantes, pero el objetivo principal de las ecografías es la búsqueda de anomalías. La mayoría de los padres que optan por la realización de pruebas prenatales esperan que les digan que su hijo está bien y que todo saldrá bien. Desgraciadamente, en la mayoría de los casos de bebés nacidos con cardiopatías congénitas, la madre no presenta factores de riesgo conocidos.
Aunque los índices de detección de las ecografías han mejorado en los últimos años, no todas las cardiopatías congénitas se detectan fácilmente antes del nacimiento. Es más, es posible que, en algunos casos, no se pueda obtener un diagnóstico definitivo. Como la ecografía sólo permite valoraciones estructurales, los aspectos funcionales se desconocen. Por consiguiente, hay un nivel de incertidumbre en el pronóstico que se mantiene hasta el nacimiento, especialmente en lesiones cardíacas complejas o evolutivas, cuando la evaluación cardiológica puede determinar de forma más precisa las estrategias quirúrgicas más apropiadas.
Esto puede hacer que resulte especialmente difícil tomar una decisión consecuente si la prueba prenatal muestra una malformación. En cualquier caso, la relación entre los padres y el especialista que se encarga del tratamiento es extremadamente importante. La confianza mutua es esencial para lograr que la interacción funcione y para lograr el bienestar y la satisfacción de los padres.

 

Autora: Eva Niggemeyer

Revisado por: Dr. Vlasta Fesslova

Fuente: www.corience.org