Tatuajes y piercing

Tanto si es una pequeña mariposa en el tobillo o una calavera en el brazo, una joya  en el ombligo o un aro en la nariz, hacernos un tatuaje o un piercing es algo sobre lo que la mayoría de nosotros hemos pensado en algún momento. Pero si tienes una cardiopatía congénita debes ser consciente de que existen algunos riesgos, especialmente si tomas anticoagulantes o si tienes riesgo de endocarditis.

 

¿Tomas anticoagulantes?

Tatuarse significa introducir tinta con una aguja en tu piel. Este proceso implica cierto sangrado. Si estás tomando medicinas como Aspirina, Marcumar, Coumadin o similares, el nivel de coagulación de tu sangre será menor, y sangrarás más. Tu sangre arrastrará la tinta, lo cual hace imposible que te hagas un tatuaje. No te fíes de los estudios de tatuajes de dudosa reputación donde te digan que dejes de tomar la medicación. Esto puede poner en riesgo tu vida, ¿crees que un tatuaje lo merece?

 

¿Tienes riesgo de endocarditis?

Si tienes riesgo de endocarditis, debes evitar los piercings y tener mucho cuidado si te haces un tatuaje. Durante el proceso de hacerte un tatuaje o un piercing, corres el riesgo de que las bacterias entren en tu sangre, y que de ahí pasen a tu corazón. El lugar más seguro para hacerse un piercing es la oreja, ya que las orejas tienen muy poca sangre y el riesgo es menor. Sin embargo, las recomendaciones de la Sociedad Europea de Cardiología se oponen radicalmente a los piercings en la lengua o en membranas mucosas que contienen mucha sangre, tales como lo nariz.

Aunque la endocarditis es rara, es un riesgo. Si estás seguro de que quieres hacerte un piercing tendrás que hacerte profilaxis antibiótica antes. Por favor, habla con tu médico, que podrá darte más información. Pero ten presente que, aunque los antibióticos disminuyen el riesgo de endocarditis, no lo eliminan totalmente.

Observaciones

  • Habla con tu médico sobre tu intención de hacerte un tatuaje o un piercing. El riesgo de endocarditis es diferente en cada cardiopatía congénita.
  • Si eres menor de 18 años, necesitarás el permiso de tus padres.
  • Asegúrate de que el salón de tatuaje que eliges está limpio y estéril.
  • Acude a un lugar de tatuajes en el que confíes, cuéntales que tienes una cardiopatía congénita, y háblales del riesgo de endocarditis.
  • Si hace poco que te han hecho un piercing o tatuaje, estate atento a posibles síntomas similares a los del catarro, como fiebre, dolor de cabeza, sudores o dolores en las articulaciones. Si tienes alguno de estos síntomas, debes consultar con el médico.

Autor: Ulrika Hallin
Revisado por: Dr. Ulrike Bauer
Fuente: www.corience.org