Las cardiopatías congénitas no se curan. Cambian la vida de una familia para siempre.
Acompañamos a niños, niñas, adolescentes y personas adultas durante toda su vida. También a sus familias.
Hospitalizaciones, revisiones médicas, intervenciones, momentos de miedo… pero también aprendizajes, superación y ganas de vivir.
Para recorrer ese camino, necesitan saber que no están solos ni solas.
Ser socio o socia es estar siempre.
Cuando te haces socio o socia de Menudos Corazones, tu ayuda llega cada mes, permitiéndonos ese acompañamiento cuando más lo necesitan.
Forma parte de esta red de apoyo.