Vuelve nuestro acompañamiento presencial en los hospitales

Fecha: 12 de mayo de 2026

Después de más de 2 años desde que comenzó la pandemia, ¡vuelve nuestro acompañamiento presencial en los hospitales!

Vuelve nuestro acompañamiento presencial en los hospitales

Con la relajación de las medidas de acceso, ¡vuelve nuestro acompañamiento presencial en los hospitales! Después de más de 2 años desde que comenzó la pandemia, brindamos de nuevo este apoyo tan necesario en los pasillos de los centros, a pie de UCI y en las habitaciones donde las niñas y los niños con cardiopatía permanecen ingresados.

La musicoterapeuta y la psicóloga de Menudos Corazones retoman nuestro acompañamiento presencial en el Hospital Gregorio Marañón
Neus Enrich, musicoterapeuta de Menudos Corazones, y Ana Belén Hernández, psicóloga, retoman nuestro acompañamiento presencial en el Hospital Gregorio Marañón.

Tras los momentos más duros ocasionados por el coronavirus, en abril de 2021 Ana Belén Hernández, psicóloga de Menudos Corazones, y nuestra educadora social, María Alonso, retomaron su labor en el Hospital La Paz (Madrid). Y, siguiendo las medidas de seguridad necesarias, se han reincorporado a los hospitales Gregorio Marañón y 12 de Octubre en estas últimas semanas.

Los acordes y las melodías también han regresado, de la mano de nuestra musicoterapeuta Neus Enrich, a las unidades de cuidados intensivos. «A pesar del tiempo en que no hemos podido acudir a los hospitales, la sensación es de cierta continuidad. Y es que nuestro acompañamiento a las familias no ha cesado. En este sentido, la coordinación y el trabajo en equipo con el personal sanitario ha sido muy importante», valora Ana Belén.

Con Ana Belén, Neus y María, vuelve nuestro acompañamiento presencial al Hospital 12 de Octubre
Ana Belén, Neus y María, en el Hospital 12 de Octubre.

Además, nuestra sala en el Hospital Gregorio Marañón ha reabierto sus puertas a principios de mayo, acogiendo a pequeños pacientes y familiares. Un espacio donde dos voluntarias les reciben para jugar y descansar, rompiendo levemente con la rutina hospitalaria y haciendo más agradable el ingreso.

Poco a poco, ¡seguimos dando pasitos para recuperar la «normalidad» de nuestra atención psicosocial!